MUÉVETE en el CEIP Nuestra Señora de Fátima: Aprender para transformar
Los días 24 y 25 de febrero, dentro del programa MUÉVETE de la Consejería de Educación de la Junta de Extremadura, los docentes Carmen y Kalvotxe hemos tenido la oportunidad de visitar el CEIP Nuestra Señora de Fátima, un centro referente en nuestra región por su trayectoria como Comunidad de Aprendizaje. Han sido dos jornadas intensas y profundamente enriquecedoras en las que hemos podido conocer, de primera mano, metodologías y formas de organización que convierten a este colegio en un espacio vivo, participativo y transformador.
La experiencia no la hemos vivido en solitario. Esta convivencia formativa la hemos compartido con compañeros y compañeras de otros centros educativos extremeños interesados también en este modelo pedagógico. Desde el CEIP Francisco Rodríguez Perera de Villanueva del Fresno participaron Trini y María José, y desde el CEIP Francisco Ortiz López de Olivenza nos acompañaron Juanlu y Fede. El intercambio de impresiones, reflexiones y experiencias entre todos y todas enriqueció aún más una formación que, de por sí, ya resultaba inspiradora.

Desde el primer momento, el CEIP Nuestra Señora de Fátima nos transmitió la sensación de ser un colegio lleno de vida. No se trata únicamente de aplicar determinadas técnicas metodológicas, sino de respirar un clima de colaboración, implicación y coherencia en cada rincón del centro. Uno de los aspectos que más nos llamó la atención fue la integración natural de las familias y del entorno social en la dinámica diaria del colegio. La comunidad educativa no se limita al profesorado y al alumnado: las familias participan activamente, colaboran en las aulas y forman parte de los procesos de toma de decisiones. Esta apertura al barrio y a la comunidad convierte al centro en un verdadero motor de cohesión social.
Durante las dos jornadas tuvimos la oportunidad de entrar en las aulas y observar distintas actuaciones educativas de éxito. Presenciamos sesiones de grupos interactivos, donde el alumnado trabaja en pequeños equipos heterogéneos acompañados por personas adultas voluntarias. Esta organización favorece la ayuda mutua, el diálogo y el aprendizaje cooperativo, permitiendo que todo el alumnado avance desde la solidaridad y la interacción constante.
También asistimos a tertulias literarias dialógicas, espacios en los que la lectura se convierte en una experiencia compartida. A través del diálogo igualitario, cada alumno y alumna aporta su interpretación de los textos, generando reflexiones profundas y de la vida cotidiana que trascienden la mera comprensión lectora.
Otro de los momentos significativos fue la observación de asambleas y comisiones de trabajo, estructuras organizativas que fomentan la participación democrática desde edades tempranas. El alumnado no es un sujeto pasivo, sino protagonista activo de la vida escolar. Se debate, se proponen mejoras y se asumen responsabilidades reales. Esta cultura participativa fortalece el sentido de pertenencia y el compromiso con el centro.






Mención especial merece el Club de l@s Valientes, un proyecto orientado a la prevención del acoso escolar y a la promoción de la convivencia positiva. A través de este club, el centro trabaja valores como la valentía, la empatía y la defensa activa de quienes puedan encontrarse en situación de vulnerabilidad. Se apuesta por la sensibilización y la implicación colectiva como herramienta de prevención. La convivencia se entiende como una construcción diaria que implica a toda la comunidad.


Nada de esto sería posible sin el liderazgo comprometido del equipo directivo. Queremos agradecer especialmente la acogida y disponibilidad de Quinti, Marisol y Carmen, quienes, junto al resto del claustro, nos abrieron generosamente las puertas de su colegio y de sus aulas. Su cercanía y transparencia nos permitieron conocer no solo los éxitos, sino también los procesos y el trabajo constante que hay detrás de cada logro. Se percibe un equipo cohesionado, con una visión compartida y una clara apuesta por la mejora continua.






Estos dos días han sido, sin duda, muy productivos. Nos volvemos a nuestro centro con la mochila cargada de ideas, ilusión y compromiso. Hemos comprobado que transformar la escuela es posible cuando existe una comunidad implicada, un proyecto claro y una metodología coherente con los valores que se desean transmitir. Las Comunidades de Aprendizaje no son una moda pedagógica, sino una manera de entender la educación desde la equidad, la participación y la búsqueda del éxito para todo el alumnado.
Agradecidos por la experiencia vivida, regresamos con el deseo firme de implantar progresivamente metodologías innovadoras en nuestro colegio, adaptándolas a nuestra realidad y contexto. Queremos seguir construyendo un centro vivo y activo, donde las familias tengan un papel protagonista, donde el alumnado aprenda dialogando y cooperando, y donde la escuela sea un espacio abierto al entorno.
MUÉVETE no ha sido solo una visita formativa; ha sido una oportunidad para mirar nuestra práctica con otros ojos, para cuestionarnos y para reafirmarnos en la idea de que la educación se transforma compartiendo. Y, sobre todo, ha sido un recordatorio de que cuando la comunidad se une en torno a un proyecto común, la escuela se convierte en un verdadero espacio de esperanza y futuro.















